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Mamíferos en el PN de Khana

En este expedición de  vinimos a buscar el tigre (Tigris tigris), pero también a otros animales de la avifauna de la parques nacionales indios.

En la India existen más de 400 animales de los que ya llevamos apuntados en nuestra libreta de campo algo más de un centenar. 

En este viaje hemos anotado algunas especies más, incluida el raro Barasinga o ciervo de  pantano  (Cervus Duvacelli), un ciervo que solo se ve en el parque nacional de Khana en estas latitudes y que está en franco peligro de extinción.
Por familias, de primates no hemos añadido nada nuevo pero si que pudimos ver Macaco Rhesus (Macaca mulatta) bastantes escaso y Hanuman langur (Semnopithecus entellus) el más grande de los monos indios. De la familia Cervidae, a parte del Barasinga, también vimos Sambar (Cervus unicolor) el Muntjac  o Kakar (Munticulus muntjac), un escurridizo ciervo de bosque que añadíamos también a la lista y el común Ciervo moteado ( Axis axis).
De la familia de los antílopes (bovidae), el gran Nilgai (Soselaphus tragocamelus) el más grande antílope en India y el Gaur (Bos gaurus); de la familia de los Suidae el jabalí  (Sus crofa); de lo cánidos al chacal (Canis aureus) y de los mustélidos a la Mangosta  de Ruddy (Herpestes smithii).
Añadimos también a la Ardilla gigante de bosque (Ratufa indica) y la rayada de tres rayas (Funambulus palamarum) y por último algunos murciélagos de los que hay 110 especies diferentes  pero del que destacamos el de la fruta (Pteropus giganteus) que se suele observar de día colgado de los grandes árboles que ahora florecen en la India y que por sus dimensiones suele llamar la atención.

La India más vibrante

Ya hemos hablado en innumerables ocasiones de India, un inmenso mosaico de culturas en el corazón de Asia. La riqueza natural del país es uno de sus bienes más preciados. Con más de 50 Parque Nacionales, India puede presumir de aparecer en la lista de los 17países megadiversos.
Shadu purificándose en el Ganges

Shadu purificándose en el Ganges

Dejando a un lado la naturaleza, hoy vamos a tratar una de las celebraciones religiosas más impactantes del mundo. Se trata de una celebración hinduista que tiene lugar cada 12 años, la Khumb Mela.
Millones de religiosos peregrinan a alguna de las ciudades sagradas a orillas del río Ganges, La Gran Madre con el objetivo de purificarse en sus aguas y liberarse del círculo vicioso que rodea a lo terrenal. “Una vida eterna libre de pecados” es la promesa que viene adjunta en este maginífico evento espiritual.
Cuatro son las ciudades sagradas que, según la mitología, poseen el elixir de la vida eterna: AllahabadHaridwarUjjain y Nashik.

Las riadas de gente que acuden a la peregrinación son un hervidero de vida, de color y de olor a incienso en una atmosfera de misticismo y de paz.

Durante el festival tiene lugar varios desfiles ceremoniales que indican la llegade de los devotos. Estos se desplazan a caballo, coche, carro, elefante, camello y todo tipo de transporte, lo que aporta un exotismo especial al evento. Sadhus, santeros y ascetas son los primeros en desfilar bajo una lluvia de petalos de flor. Hacen sus inmersiones y practican los rituales a orillas de la gran madre.

El simbolismo de esta gran fiesta de la tradición hinduista deja al descubierto facetas del culto o la naturaleza oculta del hinduismo. Ermitaños, sabios y yoguis codean y exhiben su destreza espiritual a través de sus chakraa o sentidos meditativos.

Se trata de una de las mayores reuniones pacíficas de la historia que en la útima edición en 2001 reunió a más de 70 millones de personas.

Un lugar que parece de otro planeta

Ladakh es una región en el estado indio de Jamu y Cachermira delimitada por la cordillera del Himalaya en el sur. Nada tiene que ver esta zona con la típica imagen que nos viene a la cabeza cuando pensamos en India.

La población pertenece a diferentes etnias y mayoritariamente son budistas tibetanos, a diferencia del territorio restante de Cachemira que son musulmanes. La gente es modesta, pero generosa, hospitalaria y entrañable.

Muy admirado por la belleza de sus montañas remotas y su cultura primitiva, en ocasiones Ladakh es conocido como el “Pequeño Tibet”. El paisaje lunar y los monasterios milenarios enclavados en la roca desnuda recrean una extraña y emocionante sensación. Los valles surcados por ríos míticos, como el Indo, cuyas aguas turquesas contrastan con las montañas de tonos ocres y rojizos, recrean un escenario que parece de otro planeta.

El punto de partida más habitual de cualquier expedición es la ciudad de Leh a 3.650 metros de altitud. Muy recomendable es la visita del monasterio de Alchi, que data del S. IX y alberga alguno de los mejores murales y frescos de iconografía budista.

El monasterio de Lamayuru es una parada que también merece la pena. Enclavado en lo alto de una peña desgastada, circundado por elevadísimas cimas y por un lago desecado, hacen de este antiquísimo Gompa un lugar de ensueño.

La fauna de Ladakh posee muchos puntos en común con la de Asia Central. A pesar de ser una zona árida, posee una gran diversidad de aves y numerosas especies de montaña como el baral, el ibex, el leopardo de las nieves, el antílope y la rara gacela tibetana. También es posible encontrar ejemplares de la oveja Urial tibetana, el asno salvaje y el zorro de arena.

Ladakh constituye una región de infinita belleza y un lugar anclado en el tiempo que es frecuentado por viajeros que buscan aventura en lugares inhóspitos.